Quizás sea sólo un consuelo de aquellos que no se conforman con nada, o tal vez es
la ilusión de encontrar aquello que se busca… Pero es raro para mí escuchar
cada año una súplica de mejora, si nadie hace nada por cambiarlo… ¿De
qué sirve un nuevo año si sólo cambia el número y no las personas? ¿De qué
sirve desear felicidades si no hacés nada por buscar la felicidad de los que te
rodean, o al menos, la propia…? –No lo
entiendo-
Cada año que pasa es una marca en nuestras
vidas, en algunos suceden cosas que rompen con la armonía, nos traen dudas y
tristezas, pero ¿De qué aprenderíamos si no nos equivocamos? En
otros sin embargo suceden cosas grandiosas, pero que más da si depende de uno
mismo mejorar lo que nos duela y lo que no se pueda... Con lo que no se pueda,
a veces se olvida, y otras se aprende a vivirlas y a cada día a ser más fuertes...
Es extraño esperar que la suerte cambie si
no se busca el éxito con esfuerzo y ganas de lograrlo, más que extraño, me
parece estúpido…
Lo bueno es que detrás de cada final, viene
un comienzo, y por mi parte será genial!
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